Dr. Julio A. Peguero Medina

Me lo recetó Peguero

Dr. Julio A. Peguero Medina
Dr. Julio A. Peguero Medina

Santa Isabel ha sido un pueblo que tiene que agradecerle mucho a extranjeros. En el S. XVIII muchos de los fundadores de este pueblo llegaron de Palma de Mallorca y a ellos les debemos haber convertido el barrio Coamo Abajo en Santa Isabel. El comercio, particularmente una de las primeras farmacias, se desarrolló por la labor de italianos.

Así que cuando en 1951 llegó a trabajar en el Hospital Municipal un médico recién graduado, oriundo de San Cristobal en la República Dominicana, ya estábamos preparados para recibir a gente que venían a dejar su huella.

El Dr. Julio A. Peguero Medina, había dejado su tierra natal rechazando ofertas del férreo dictador de turno, Rafael Leonidas Trujillo, que era también oriundo de su pueblo natal.

Peguero se ganó inmediatamente el respeto de todo el pueblo que en esa época estaba compuesto mayormente de gente muy pobre que vivía de los difíciles y mal pagados trabajos en la industria de la caña de azúcar.

Aquí se casó con doña Estrella Rivera y procreó cuatros hijos, que siguieron sus pasos en la medicina.

El médico de todos

El pueblo de Santa Isabel ha tenido y tiene médicos muy buenos (incluso a uno lo nombraron alcalde) pero el joven Peguero llamó la atención por su personalidad, altruismo, cariño e identificación con sus pacientes.

La gente lo quería, no sólo como un santaisabelino adoptivo, sino como parte de su familia. Cuando incursionó brevemente en la política, aún los que tenían un pensamiento político diferente, lo seguían queriendo porque lo conocían bien.

¿Quién era Peguero?

Cuando yo era un niño, algunas veces, mi mamá me llevaba al Hospital Municipal de Santa Isabel donde trabajaba como enfermera. Mientras ella atendía la sala de emergencias yo me entretenía jugando en el patio, en la lavandería, en la cocina, o en la ambulancia con el chofer. Todos me trataban muy bien pero el que me mostraba un cariño especial era el Dr. Julio Antonio Peguero Medina.

La verdad es que no recuerdo muchas cosas de cuando tenía cinco o seis años, pero nunca olvidaré la dulzura con la que me acariciaba el Dr. Peguero. Siempre me decía «¡Melvincito tu vas a ser médico cuando seas grande!». Me dio pena defraudarlo (nunca me llamó la atención la medicina) sin embargo reconozco que afirmaciones como esta me dieron la seguridad de que la falta de recursos de mi familia, ni ninguna limitación, podían impedir que pudiera soñar y lograr mis sueños.

El amigo y servidor de todos

Este ser especial era más que el médico del pueblo, era un amigo de todos. Enrique A. Thiele Solivan dice «Fue uno de esos seres humanos que sientes que conoces de siempre y que puedes confiar en él».

Así era Peguero. Si la familia no tenía dinero, no les cobraba. Si la familia necesitaba un consejo se trasformaba en consejero. Una vez lo escuché regañar a un paciente porque este le dijo que no había venido a visitarlo, cuando se sentía enfermo, porque no tenía dinero.

En mi hogar Peguero era como si fuera de la familia. Aunque éramos pobres, iba a la casa a atender al abuelo (que era el conserje de la alcaldía). Pero no solo lo hizo con nosotros, muchas familias testifican lo mismo.

Haydeé Rivera lo recuerda así «La confianza en Peguero era tal que aunque era médico generalista servía como ginecólogo, oncólogo, nutricionista, pediatra, ortopeda, reumatólogo y cardiólogo. Pero sobre todo era una bella persona, bien humilde, lleno de amor y mucho carisma. No fue un médico interesado en el dinero; lo mismo atendía al que tenía, que al que no tenía dinero para pagarle. Y muchas veces le regalaba las muestras de medicina que recibía o les ayudaba a comprarlas».

Hospital municipal de Santa Isabel
Hospital municipal de Santa Isabel en 1940

Alfredo Torres Nieves cuenta una experiencia que muestra la calidad de persona que era Peguero. Alfredo tenía apenas unos once o doce años cuando fue a una consulta médica por un mal estomacal. Peguero conocía a su familia y sabia que no tenían recursos económicos. Su padre era more info

obrero de la caña de azúcar. Cuando terminó la consulta, Peguero le entregó la receta al niño Alfredo, junto con un billete de $5.00 diciéndole: «Te doy este dinero porque ese medicamento no lo hay en la farmacia del hospital. Vete a la Farmacia Anselmi para que te lo despachen y el dinero que sobre se lo das a tu mamá para que te compre esta dieta». Inmediatamente Peguero le entregó la lista de lo que el niño debía ingerir en los siguientes días. A la semana, Alfredo mejoró pero hasta el día de hoy recuerda este gesto del médico que sobresalió por su compasión y personalidad.

Un ícono de confianza

En la sociedad actual predomina la desconfianza en los líderes y las instituciones. Pero el nombre Dr. Peguero, en todo el pueblo, era equivalente a «confianza».

«Me lo recetó Peguero» significaba «esto me va a curar porque él sí sabe». «¿Fuiste a ver a Peguero?» significaba «hasta que él no te examine no empieza tu recuperación».

Una de sus características principales era su capacidad de escuchar a sus pacientes. Por eso, no me extrañó cuando leí a un joven médico escribir en FaceBook que el Dr. Peguero padre le había aconsejado «Para ser buen médico no hay que saber tanto. Hay que escuchar al paciente, déjalo hablar y él te da el diagnóstico, nada más guíalos un poco, no los interrumpas. Ellos te van a dar el diagnóstico».

Hiram Vega, ex- Director de la Escuela Superior Elvira Colón de Santa Isabel, lo afirma «Era tanto el poder de convencimiento que tenía, que al salir de la oficina no tenías que ir a comprar el medicamento, pues con su palabra sabia te convencía que en muchas ocasiones la enfermedad estaba en tu mente. La gente decía que tenía un acierto especial para los niños».

Peguero era no sólo un buen médico sino un promotor de ideas y líderes de la comunidad. Arnaldo Colón Berlingeri, farmacéutico, empresario y líder comunitario lo asegura «Fuimos bendecidos al tener en una sola persona al mejor médico, consejero, patrocinador de cuanta idea cívica o deportiva se nos ocurría y sobre todo un gran ser humano. Todavía recuerdo que estudiando en Río Piedras, por más enfermo que me sintiera, esperaba llegar a Santa Isabel para verlo a él».

Su capacidad y personalidad marcaron muchas vidas. Así lo recuerda Pedro Juan Santiago Rivera: «Si hoy estoy vivo se lo debo al Dr. Peguero, esto nunca se me olvidará».

Esta se me parece a Peguero

El Dr. Julio A. Peguero Medina sigue vivo en nuestras vidas porque todavía es nuestro punto de referencia. Vivo en Fort Lauderdale, Florida y mi doctora de «familia» es una destacada galena mexicana que participa a menudo en segmentos de salud en CNN en español. Cuando la escogí no fue porque era figura de TV (no lo sabía en ese momento) o una de las doctoras más prestigiosas del Cleveland Clinic de Weston, Florida. La seleccioné porque era la que más que se me parecía a Peguero.

Ella es una mujer inteligente, cariñosa, compasiva, con buen sentido del humor, que muestra más interés por lo que el paciente le dice que por actualizar el record en la computadora.

Cuando sentí que me trataba como un ser humano, y no como un nombre más en una larga lista de pacientes, me recordó a Peguero y dije «esta es mi doctora».

El modelo

El Dr. Julio A. Peguero Medina, posiblemente nunca lo supo, pero fue un modelo que seguirá con nosotros por siempre. No importa donde vivamos y a lo que nos dediquemos, los modelos positivos de Santa Isabel marcaron nuestras vidas.

Ojalá que en todo lo que hacemos, sea un oficio, profesión o servicio la gente nos recuerden no por nuestro trabajo, ni por el título académico, ni por lo que tenemos, sino por lo que hicimos por los demás y por nuestros valores.

El pueblo de Santa Isabel se siento orgulloso del Dr. Julio A. Peguero Medina y por sus hijos que siguieron sus pasos y que mantienen vivo los valores y principios de este extraordinario ser humano.

El Dr. Julio A. Peguero Medina, un santaisabelino adoptivo, «campeón» en el servicio a los demás y en el campo de la salud.

¡Celebremos la vida y ejemplo de nuestros héroes!

14 comentarios en “Me lo recetó Peguero”

  1. Siento mucho orgullo por el Dr. Julio Peguero Méndez, mi padre. Tengo 65 años y nací cuando él se había ido a Puerto Rico para evitar problemas con el régimen de Trujillo. Nunca lo conocí personalmente, pero el Dr. García Carrasco me habló mucho sobre el y su familia. Espero conocer a mis hermanos antes de morir. Mis hijos/as también quieren conocer a sus tios/as.

    Angel Matos
    809 2998565
    Santo Domingo, R. Dominicana
    angelmatos@mediabyte.com.do

  2. Gracias por recordar a Papi , yo lo recuerdo siempre, el camina conmigo en el hospital o en la oficina , me enseñó a querer al paciente como familia , y en estos difíciles días donde la medicina se ha convertido en un negocio, mis hermanos y yo tratamos de seguir sus pasos para la gloria de Dios, nunca nos convertiremos en cyber doctors , donde ya no se escucha al paciente , nuestros pacientes son nuestra familia extendida . Gracias Papi.

  3. Pedro Martinez Rivera

    Melvin
    Muchas gracias por el relato inspiracional. Una enseñanza que refleja es el amor al prójimo, hacer nuestro trabajo de forma magistral con excelencia. Cuando lo hacemos vivimos la vida a plenitud impactando a mucha gente dejando una siembra de amor y esperanza.
    En Juana Díaz tenemos un caso similar con el Dr. Pedro Ángel Berrios quien llegó en los 60’s a nuestro pueblo. Todavía hace visitas!!
    Que ejemplos de dedicación a la EXCELENCIA.

  4. Lo recuerdo con mucho cariño, pues por muchos años fue nuestro médico de cabezera. Mi mamá, Esther Delpín siempre le decía lo que le recetara y siempre la complacía, pues curiosamente como ella era enfermera era lo que necesitaba. Atendió siempre a toda nuestra Familia Delpín. Siempre le estaremos eternamante agradecidos. Sus hijos igual que el, especialmente mi querida Estrellita quien arendió a mis padres hasta el fin de sus días. Gracias por haber vivido esos tiempos en nuestro Santa Isabel a tan digna Familia. «LOS PEGUEROS»

  5. Millie Hernandez

    Wow, que recuerdos!!! Todos lo q ha dicho, muy cierto por demás es. Me acuerdo, q como amiga de su hija Estrellita, me sentaba a la mesa para almorzar con ellos. Yo, una humilde amiga, traté d comer a la altura de una familia tan prestigiada. Tanto Peguero como su esposa, Estrella, trataban a una como familia. Peguero, me enseñó q el pollo frito se come con las manos, aunque lo hagas en restaurante, xq usted lo paga. No fue tan sólo la enseñanza, sino la amabilidad, humildad con que lo hacía. Sus hijos lo amaban. Y su hija, no le perdía pie ni pisa… Todos, grandes y chicos confiábamos a este gran ser humano, q nunca cambió su forma d ser.

  6. Una gran inspiración para muchos que nos dedicamos a esta profesión y una bendición para nuestro pueblo contar en aquel entonces con la tríada de Dr Peguero, Dr Moreno y Dr Perez Ojeda.

  7. María del C. Rodríguez

    Mis padres, Marcelino Rodríguez y Olga Hernández me enseñaron a confiar desde pequeña en un médico de excelencia. Tuve el privilegio de conocerlo como médico y también tener la amistad de todos sus hijos donde todavía prevalece esa linda amistad.

  8. Jaime F Lopez-Santini,MD

    Muy bonito articulo. Aunque nunca conoci personalmente al Dr Peguero, con el me identifico y les doy las gracias a su hijo el Dr Edwin Peguero, con quien estudie junto con mis hermanos y es el neurologo de mis padres el Dr Roberto H lopez Busquets, y la Dra Sonia M Santini Olivieri de Coamo, quienes tambien fueron maestros de Edwin durante la escuela de medicina. A los hermanos de Edwin no los conoci pero estoy seguro que han y seguiran los pasos de su padre, como yo hago con los mios. Les digo que tengo pacientes mios en NY que tambien recibieron cuidado del Dr Peguero padre y estan bien agradecidos.

  9. Es muy interesante tu historia d e l Dr Peguero escuche mucho de el a mis abuelos. Pero al terminar de leer observe los heroes uno de ellos es Beny Rodriguez si a preguntas personas mayores se recuerdan de el pero que pena los jovenes no conozcan su historia como pelotero y de su exaltacion en museo de la fama en las ligas negra d e l chicago

  10. Idellisse Rodriguez

    Conozco a algunos de sus hijos también doctores como a Edwin Peguero, neurocirujano y a Julio Peguero cirujano de los mejores (creo que su nombre es Julio) lo conozco como paciente no como amigo aunque sé que es una gran persona y puedo decir que son médicos como muy pocos. Ya no hay médicos como ellos. Te atienden a . cualquier hora, no están pendientes a si tienes dinero, son médicos comprometidos con su profesión y lo que le interesa es la salud del paciente. Esos sí son doctores, todo Santa Isabel los ama. Son un gran ejemplo de su padre, necesitamos más doctores Peguero en este mundo, Dios los bendiga.

  11. No puedo comentar nada del Dr Peguero (padre) ya que no tuve la dicha de conocerlo pero de lo lei en esta historia doy fe que sus hjos han seguido su legado conoci a el Dr Peguero (nueurocirujano) en el Tampa General Hospital y tambien conoci al Dr Julio Peguero (hijo)cirujano)con oficina en Sta.Isabel fue mi medico cuando me diasgnostaron fallo renal el me opero para ponerme canula peritoneal, luego me opero de vesicula, tambien me puso catetes para Hemodialisis y lo ultimo me opero para hacerme fistula todo un exito de mi parte un caluroso abrazo para estos excelentes medicos

  12. Dr Peguero era nuestro amigo, fue el padrino de bodas de mi Tity. Pero importante sus hijos son iguales a su papá. Mi internista Dra Luz Estrella Peguero, mi neurólogo Dr Edwin Peguero y cirujano Dr Julio Peguero no salgo de ninguno

  13. Melvin, gracias por poner in pedazito de mi anecdota con el Dr Peguero, médico por exelencia. Como quise a ese médico. Fue el médico de todos. Dios lo tenga en el Reino curando corazones allá aen el cielo.

  14. El Dr. Julio Peguero padre,Era el Dr.de cabezera de Mi Papa y mi Mama,yo me acuerdo que cuando Ellos se enfermaban enviaban a un vecino a buscar al Dr Peguero y a Los pocos minutos llegaba el Dr.Peguero y Los atendia con Mucha amabilidad,Ellos estaban muy agradecidos de el!QED

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