La llegada de la luz eléctrica a Santa Isabel

Don Juan José Monserrate

En el año de 1882 Thomas Alva Edison pidió a sus ingenieros, que abrieran las válvulas. El vapor empujó los émbolos de las máquinas y los generadores acoplados a ellas comenzaron a girar y a emitir su característico zumbido. Momentos después, el gran inventor cerraba el interruptor principal y en la calle Pearl de Nueva York desaparecía la oscuridad y comenzaron a brillar dos largas hileras de focos que Edison había inventados unos meses atrás.

Puerto Rico se ilumina

Once años después en el 1893 se instaló en en Villalba el primer sistema de alumbrado privado en Puerto Rico por Don José Ramón Figueroa. Desde entonces, hasta la inauguración de la  Central Carite 1 en 1915, toda la electricidad disponible en Puerto Rico fue producida y distribuida por compañías privadas.

Ese mismo año se estrenó el alumbrado público en la ciudad de San Juan.  Se instalaron ocho focos y 600 lámparas incandescentes en ocasión de una visita real a la Isla.  La Sociedad Anónima de la Luz Eléctrica continuó ofreciendo este servicio en San Juan por varios años.

El riego de la caña de azúcar en el Sur y la luz eléctrica

Las llanuras de la costa sur no son muy extensas. Por esta razón los ríos  tienen mayores pendientes y no solo dejaban pasar al mar las aguas de lluvia sin beneficiar los terrenos; sino que los mismos torrentes arrastraban la capa vegetal del suelo, empobreciéndolos. Para resolver esta situación se pensó en la creación de embalses de aguas para su distribución metódica por medio de canales.

La necesidad para establecer canales de riego, que tuvieron los agricultores de la costa sur, los llevó a recomendar la construcción de un sistema general que comprendiera toda esta zona.

En 1844 aparecieron las primeras concesiones de agua del río Coamo para las haciendas Destino y Florida de Santa Isabel.  Pero no fue hasta 1908 que se creó por ley el Servicio de Riego de la Costa Sur. Este tenía la encomienda de desarrollar los sistemas para proveer a esta zona el agua necesaria para lograr la máxima explotación de su potencial agrícola.

Para el 1914-15 se construyeron tres embalses o lagos artificiales en Patillas, Guayama (Carite) y Juana Díaz (Guayabal), todo como parte del sistema de riego.

Esta pequeña agencia fue la que originó el servicio gubernamental de electricidad, el cual surgió como un subproducto del desarrollo del servicio de riego.

Carite y la luz eléctrica

El Lago Carite fue el primero de una serie de lagos artificiales desarrollados como parte del sistema de riego de la costa sur.

La Central Hidroeléctrica Carite #1 fue construida por el Servicio de Riego de la Costa Sur para aprovechar la caída de agua desde el Lago Carite hasta los canales del sistema de riego de la zona. Esta fue la primera central hidroeléctrica del gobierno. De esta forma se inició en Puerto Rico la producción y distribución de electricidad con la finalidad de promover el bienestar social, en contraposición al interés de lucro de las compañías privadas.

Con la llegada  el sistama hidroeléctrico el gobierno estimuló a empresarios de Puerto Rico a solicitar franquicias para implantar el sistema eleéctiro por medio de plantas eléctricas y sistemas de distribución.

Inmediatamente surgieron corporaciones privadas, municipales y propietarios particualres que solicitaron. Las privadas fueron los menos y más de una no pudo cumplir con los requisitos de incorporación. Los propietarios particulares, en la mayoría de los casos, lo lograron.

Santa Isabel y la luz eléctrica

El gobierno vendió franquicias en todo el país para que la luz eléctrica llegara a a los pueblos de la isla. Por supuesto, no significaba que inmediatamente llegaría todos los lugares y menos a todos los hogares.

En Santa Isabel la franquicia fue adquirida en 1916 por Don Juan J. Monserrate quien recibió el servicio desde la planta eléctrica de Carite en Guayama. El servicio comenzó en octubre de 1916.

Los sistemas instalados tenían una capacidad limitada. Por lo general, le daban servicio eléctrico a a las principales calles del pueblo, la plaza de recreo y los edificios públicos.

Don Juan, distribuía la luz eléctrica en Santa Isabel y cobraba por esto. El sistema de Monserrate fue adquirido por la UFF en 1932 por la cantidad de $9,872.

Fuente: Historia de la AEE 1893-1993, Eugenio Latimer Torres, 1997

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