En agosto de 1898 las tropas del ejército estadounidense entraron a Santa Isabel a caballo con aire de triunfo. En Ponce los recibieron con alegría, en Juana Díaz con júbilo y en Coamo con tiros. En Santa Isabel, donde se atrincheró un regimiento para atacar a Coamo, los recibieron con vítores y establecieron campamento en el barrio Descalabrado.