Época pre-colombina

Los primeros pobladores.

Personajes

Gente destacada.

Siglo XIX

Fundación y desarrollo.

Siglo XX

La historia reciente.

Tradiciones

Costumbres y leyendas.

Inicio » Siglo XIX

La Junta de Vagos de Santa Isabel

La vagancia constituyó un serio problema de productividad entre los puertorriqueños para el siglo XIX. El pueblo de Santa Isabel  en Puerto Rico no se escapó de esa situación.  Según el gobierno de esa época había escasez de trabajadores.

De acuerdo al historiador Guillermo Baralt con el ingreso de dos días de trabajo un jornalero (trabajador que laboraba por una paga) tenía suficiente dinero para comprar suficientes plátanos para un año.

La dieta común del criollo era plátanos, harina de maíz y lo que encontraba en el vecindario.  Para estos agregados, no había muchos incentivos para trabajar. Pero otros, en ese tiempo, decían que los criollos eran vagos; otros que estaban mal alimentados y  otros que estaban enfermos.

El joven gobernador Juan de la Pezuela se empeñó en reforzar la centralización desde La Fortaleza, reglamentó la vida urbana y estableció medidas de seguridad. En Junio de 1849 creó un bando sobre jornaleros. Los que no tenían tierra debían cargar consigo todo el tiempo una libreta en la que el patrono anotaba cualquier comentario sobre su comportamiento laboral. Los miembros de la Junta de Vagos podían detener a una persona y pedirle su libreta. Si hacían comentarios negativos de su patrono o si no estaba trabajando le daban un castigo. Pezuela quería que los sin tierra se convirtieran en arrendatarios de los terratenientes, jornaleros asalariados, o de lo contrario debían mudarse al pueblo.  Como consecuencia estos “agregaos” vivían adeudados con los hacendados y estos con los que les prestaban dinero para comprar maquinarias y esclavos.

La Junta de Vagos  se  reunía para identificar y dar a conocer una lista de vagos de cada pueblo. Esta Junta amonestaba y reportaba al gobernador los ociosos del pueblo. Los vagos identificados recibían como castigo tener que trabajar en las obras municipales y si eran reincidentes una pena mayor. El teniente a Guerra del pueblo y esa Junta eran informados de los vagos de Santa Isabel. Para el 1852, cuando era Teniente a guerra, Don Jaime Mata y el pueblo tenía en la Casa alcaldía la Junta de Vagos que estaba muy activa. El cura  Don José Monserrate Lugo también era miembro de la Junta de Vagos.

Deje un comentario

Añade tus comentariostrackback. Usted también puedesubscríbirse a los comentarios por medio de RSS.

Sea respetuosos en sus comentarios.

Puede usar estos tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Este es un Blog que usa Gravatar. Para usarlos regístrese aquí.