Fundación de Santa Isabel
A través de los años Santa Isabel ha celebrado como fecha de su fundación el 5 de octubre, fecha en que en el 1842 la Junta Pobladora tomó posesión. Como el decreto del Gobernador de Puerto Rico para la fundación del pueblo fue el 19 de noviembre de 1841 algunos historiadores también han usado esa fecha creando confusión. Por ejemplo, Felipe Franer y Soler escribió en un libro publicado en 1883 que Santa Isabel se fundó en el 1841. Sin embargo, en la mayorÃa de los documentos antiguos se refieren al 1842, fecha de la toma de posesión de la Junta Pobladora, como la fecha de la fundación del pueblo.
Antecedentes
El 28 de abril de 1840 se presentaron ante el alcalde de Coamo, Don José De Zayas y un grupo de vecinos de Coamo Abajo, con el propósito de solicitar del supremo gobierno de Puerto Rico, permiso para fundar un pueblo en el barrio Coamo Abajo.
El grupo de habitantes de Coamo Abajo iba representado por el Sr. Antonio Vélez. El alcalde de Coamo, le informó al grupo, que su representante el Sr. Antonio Vélez, vecino también de Coamo Abajo, tenÃa que comparecer ante el gobernador y capitán general de la isla, ante el señor Provisor Vicario general del obispado y demás autoridades para que probara si habÃan verdaderas necesidades espirituales y materiales para la fundación del nuevo pueblo. Consigo deberÃa llevar todos los documentos requeridos: escritos memoriales, y pruebas necesarias.
ComponÃan el grupo de habitantes que solicitaban fundar el nuevo pueblo: Doña Florencia Pacheco, Don José MarÃa Colón, Juan José Cabrera, Manuel Bernal, Dámaso RodrÃguez, José MarÃa Velazco, José MarÃa Zayas, José Colón, Claudio de Rivera, Juan José Torres, Rafael Diez, Juan Dumaz RodrÃguez, Francisco Nazario, Clemente RodrÃguez, Juan José de Zayas RamÃrez, Juan de Aponte, José Ramos, Escolástico Burgos, Juan Tomás RodrÃguez, Francisco Descartes, Bernardino de Rivera, José Francisco Aponte, José Placido, Ramón Colón, Juan Colón, Antonio Aponte, Antonio Vélez y los terratenientes: Santiago DelpÃn y Francisco FamanÃa.
Proponen lÃmites geográficos
El mes siguiente, el 22 de mayo de 1840, Don Antonio Vélez escribió al Gobernador diciéndole: “urge la necesidad de fundar un pueblo para satisfacer las necesidades espirituales y temporales que tenÃan los habitantes del barrio Coamo Abajo”. Indicaba que el barrio estaba localizado a tres leguas de camino de la Villa de Coamo y que habÃa que cruzar el rÃo cinco veces, cosa imposible en tiempo de lluvia. No existÃa una administración de justicia y los gastos que acarreaba ir a Coamo, al igual que la pérdida de un dÃa de labor, motivaba que en muchas ocasiones los habitantes no hacÃan uso de la justicia oficial. Por tal motivo no existÃan garantÃas, ni seguridad, para los habitantes de este barrio.
DecÃa en su carta al Gobernador que “existÃan más de cien contribuyentes en este barrio”. HabÃa haciendas de caña, ganaderÃas y, sobre todo, favorables terrenos para un buen porvenir. También habÃa un puerto dedicado la mayor parte a establecimientos mercantiles, existÃan dos caños de agua potable en las inmediaciones y pasaba un arroyo a poca distancia.
Los lÃmites geográficos que solicitaba para el nuevo pueblo eran: por el oeste, por donde desemboca el RÃo Jueyes hasta arriba en el punto que divide a la Villa de Coamo de Salinas, en lÃnea recta a la quebrada llamada “los llanos”, sobre el camino que conduce a Juana DÃaz hasta el punto que dividÃa a Coamo de Juana DÃaz, de ahà hacia el mar.
Don Antonio también expresó que el pueblo que se segregarÃa quedarÃa con un mÃnimo de 500 vecinos. También hablaba sobre los informes que tenÃan a su cargo los alcaldes de Juana DÃaz, Barranquitas y Aibonito, sobre la erección del nuevo pueblo. Al mismo tiempo informaba que estaban haciendo las diligencias para construir una iglesia, sostener un párroco y demás obligaciones de un pueblo. En la misma carta solicitó que se fundara el pueblo con el nombre de “Coamo Abajo”.
Para fundar un pueblo se le exigÃa a los residentes sufragar los gastos de terrenos para la construcción del nuevo pueblo. DebÃan comprometerse a proveer la casa del rey y ayuntamiento, la carnicerÃa, el cementerio, la plaza pública, la construcción de la iglesia y la casa del cura, los vasos sagrados, los ornamentos, las vinagreras, campana y todo lo necesario para el divino culto. Además era necesario escuchar declaraciones de personas de otros lugares que testificaran sobre la erección del pueblo.
Objetan los limites territoriales propuestos
En el mes de julio el Gobernador escribe al alcalde de Coamo, diciéndole que no se oponÃa a que se le concedieran la gracia para fundar un pueblo a los habitantes del barrio Coamo Abajo, pero que la demarcación debÃa ser por el baño, lÃnea recta al “Escalabrado” jurisdicción que divide a Juana DÃaz y de otro baño el nuevo pueblo de Salinas sitio RÃo Jueyes. Dio como razón que este lugar quedaba en el extremo medio de la Villa y del barrio Coamo Abajo. Indicó también que “tirándose la lÃnea por donde lo habÃa solicitado Don Antonio: la quebrada “los llanos” a buscar el camino real de Ponce, habÃan muchos vecinos que no querÃan entrar a pagar contribuciones al nuevo pueblo”.
Coamo estaba perdiendo poder y hubo dudas entre las autoridades sobre la separación de las parroquias. En esa Villa se pensaba reparar la iglesia y necesitaban mucho dinero. El alcalde de Coamo querÃa que los habitantes de este nuevo pueblo además de contribuir para construir su iglesia y otras edificaciones, contribuyeran para reedificar el templo de la Villa de Coamo.
En el año siguiente, luego de pasar una larga enfermedad, Don Antonio Vélez le escribe de nuevo al Gobernador el 19 de mayo de 1841, pidiéndole escuche los testimonios de Juana DÃaz y Salinas y se opuso a que se les obligue a contribuir para la reconstrucción de la iglesia de la Villa de Coamo. Vélez, preocupado por la actitud de las autoridades de la Villa sobre la solicitud de fundación, le sugiere al Gobernador que nombre al alcalde de Juana DÃaz o al de Salinas, para que recoja toda la información. Más adelante el Gobernador nombró al alcalde Juana DÃaz para realizar la tarea necesaria antes de dar el permiso para la fundación del pueblo.
Confirman argumento para fundar el nuevo pueblo

Los testigos tenÃan que hablar sobre los diferentes requisitos necesarios para la fundación del pueblo. Entre ellos: si los terrenos eran propios para la labor y crianza, si sus montes eran abundantes y si la madera era apropiada para la construcción de casas. También si podÃan proveer la leña que necesitarÃan los vecinos, si existÃan aguas saludables y permanentes cerca del lugar donde se establecerÃa el pueblo, si existen rÃos, quebradas y salidas cómodas y si el cielo era hermoso y alegre. Luego de esto se reunirÃan los solicitantes para saber si ellos estarÃan dispuestos a sufragar los gastos que acompañaban la erección de un pueblo.
El 28 de mayo de 1841, el gobernador Santiago Méndez Vigo ordenó al alcalde de Juana DÃaz realizar las investigaciones correspondientes. El alcalde de Juana DÃaz, Don Félix Simón - Pietri, nombró a Don Juan José RodrÃguez y a Don Juan de Dios Torres, ambos residentes en Coamo Abajo, como testigos. Rápidamente acudieron donde el apoderado, Don Antonio Vélez, para escuchar sus argumentos.
Casi todos los declarantes coincidieron en lo que nos puede servir de descripción geográfica de Santa Isabel para el 1841. Dijeron que el barrio de Coamo Abajo estaba localizado como a tres leguas de la Villa de Coamo con terrenos llanos, pero firmes. La comunicación con la Villa de Coamo era difÃcil porque habÃa que cruzar el rÃo cinco veces para llegar allá y en tiempo de lluvia se afectaba la misma. Declararon que los terrenos eran pingües (fértiles) y de buena calidad, que servÃan para labores agrÃcolas como para la crÃa de ganados y que en sus montes abundaban maderas útiles para la construcción de casas como, el Capá, Húcar, Tachuelo, Ausubo, Moca y otras. También afirmaron que existÃa suficiente leña, que las aguas eran abundantes, claras y limpias y que en la parte oeste donde se encuentra el caserÃo y pretenden fundar el pueblo, a poca distancia del RÃo Coamo, se encuentra el caño conocido como Coamo Abajo con agua permanente. También mencionaron la existencia de un caño entre el RÃo Coamo y el RÃo Escalabrado, llamado “El Caño Mejias”. Que el RÃo Escalabrado, dividÃa Coamo Abajo del pueblo de Juana DÃaz y que al este estaba el RÃo Jueyes. También dijeron que era posible encontrar agua en cualquier parte del lugar por medio de pozos, porque el agua estaba a poca profundidad. Aseguraron que los vientos más comunes venÃan del sureste y el este y que sus entradas y salidas eran cómodas porque existÃa un piso muy sólido. Para terminar aseguraron que el cielo era hermoso y alegre.
En el mes de junio de ese mismo año terminaron las declaraciones y los vecinos aceptaron las demarcaciones que sugerÃa el Ayuntamiento de la Villa. Luego en reunión todos los vecinos se comprometieron con el representante del gobierno en ese momento, el alcalde de Juana DÃaz, a responder con sus propiedades en caso de que fuera necesario para cumplir con las necesidades del pueblo y con lo que el gobierno exigÃa para su fundación; construcción de la iglesia, plaza, ayuntamiento, etc.
Primer censo de Santa Isabel
En el mes siguiente, julio de 1841, el alcalde de Juana DÃaz, Félix Simonpietri, realiza el primer censo de almas y bienes en Coamo Abajo.
Este censo indicó que habÃa para esa fecha: 858 habitantes, 186 padres de familia, 158 madres, 316 hijos, 198 hijas. HabÃa 258 esclavos, 57 padres mulatos libres, 62 madres mulatas libres, ocho hijas y 9 hijos negros libres. La mayor parte de la población la constituÃan niños de 11 a 20 años, 143 de 21 a 30, 134 personas de 31 a 40, 45 de 21 a 30, 134 personas de 31 a 40, 45 de 41 a 50, 25 de 51 a 60, 7 personas de 61 a 70 y 4 personas de 71 a 80. Casi todas las personas que habitaban el barrio eran labradores. HabÃan tres carpinteros, dos albañiles, un zapatero, un taonero, un ladrillero y nueve comerciantes. Casi todos eran naturales; pero habÃa cuatro europeos, dos forasteros de América, dos franceses, y 132 africanos. Según este censo casi la mayor parte de la población eran solteros (667), otros casados (123) y viudos (65).
Para ese año de1841, trabajaban cuatro trapiches, tres de hierro y uno de madera. El café ocupaba una parte importantÃsima en la producción de este barrio; que se componÃa de cien casas y 50 bohÃos. Las haciendas producÃan azúcar (que constituÃa el producto de mayor producción en el barrio), y también melao y ron; habÃa un alambique. ExistÃa una fábrica de ladrillos y tejas.
Los limites del nuevo pueblo
El 18 de noviembre de 1841, escriben al gobernador Méndez Vigo, informándole que los vecinos del barrio Coamo Abajo han probado que tienen necesidad de fundar un pueblo y que han cumplido con todos los requisitos que mandan las leyes de las Indias, que se han comprometido a comprar los terrenos y los égidos y mantener la iglesia católica y hacer todas las construcciones necesarias. Por lo tanto, se le recomendaba al Gobernador que ordenara a los solicitantes que contrataran a un agrimensor titulado para que hiciera un plano del área que iba a tener el nuevo pueblo de Coamo Abajo y otro plano con el centro del pueblo y los lugares donde iban a construir las edificaciones exigidas por las leyes. En caso de no encontrar el agrimensor sugirieron que fuera el propio gobernador quien lo nombrara.
El 19 de noviembre de 1841, el Gobernador Méndez Vigo aprueba por decreto la fundación del nuevo pueblo de Coamo Abajo.
Durante todo este tiempo el Gobernador continúa recibiendo cartas para que ordene que el croquis del plano sea hecho por las lÃneas de demarcación que sugirió el alcalde de Coamo y no donde la pedÃan los solicitantes.
Al mismo tiempo comenzaban las conjeturas de quién iba a ser el primer Capitán poblador, que debÃa de elegir los solicitantes del barrio Coamo Abajo. A principios de enero de 1842, el alcalde de Ponce Rafael de Sevilla le escribe a Méndez Vigo, sugiriéndole personas para Capitán Poblador: primero José MarÃa Colón, segundo Don Francisco FamanÃa, tercero Don Juan José Cabrera, comerciante y residente, al igual que los demás en este barrio.
En el mes de diciembre de 1841 Méndez Vigo cita a los alcaldes de Juana DÃaz, Salinas y Coamo para la demarcación del área del nuevo pueblo.
El 10 de diciembre se nombra un vecino del barrio: Don Francisco Descartes, francés, agrimensor titulado, para que prepare los planos del nuevo pueblo. Al otro dÃa parten a caballo los alcaldes de los pueblos vecinos con Don Francisco Descartes y acordaron que él diera comienzo al deslinde del terreno desde la parte donde salÃa la quebrada conocida como “El Baño” hasta salir al camino real de Coamo y Salinas, colocando en el lugar una señal visible y de ahà siguiendo hasta llegar al paso al RÃo Jueyes y de ahà hasta el mar. Por la parte poniente desde el mismo baño, hasta el RÃo Escalabrado en cuya salida fijarÃan otra señal y luego hasta el mar.
Después de ésto se reunió a todos los habitantes de este sector y se les informó de lo acontecido, a la misma vez que el comisionado les recordaba sus nuevas responsabilidades como pueblo. En esa misma reunión los habitantes del barrio decidieron elegir ocho vecinos para que los representasen en todo. Resultaron con la mayor pluralidad de votos: Don AgustÃn Colón, Don Francisco Javier Colón, Don José Alomar, Don Pedro DelpÃn, Ventura RodrÃguez, Manuel Bernal y José MarÃa Colón, los cuales encontrándose en la concurrencia aceptaron gustosamente. Esta histórica asamblea del 9 al 13 de diciembre de 1841 marca un principio de nuestra historia.
Santa Isabel y los baños de Coamo
En la actualidad el lÃmite territorial de Santa Isabel por el norte es la Colonia Useras. La ley núm. 86 de 1945 le dio carácter oficial al mapa de lÃmites territoriales que aprobó la Asamblea Municipal y se establecieron allà las colindancias del pueblo. Sin embargo, de acuerdo a los documentos de la fundación del pueblo el limite territorial por el norte eran los baños de Coamo.
Desde el tiempo de la colonización se conocÃa el valor de las aguas termales de Coamo Abajo. Éstas cobraron mayor importancia cuando el Gobernador Muesas, adolorido por las enfermedades, llegó a los baños para probar si era cierto que las aguas curaban ciertas enfermedades. Al sanar Muesas, los baños volvieron a aumentar la fama que tenÃan desde la época en que aldeas indÃgenas poblaban sus alrededores.
En el 1797, cuando ya existÃan haciendas en nuestro pueblo, André Pierre Ledrú llega con una comisión de sabios franceses a estudiar la historia natural, el clima, el suelo, la población, agricultura, comercio, carácter y costumbres de los habitantes de la isla.
Ledrú se refirió a Coamo Abajo de la siguiente forma:
“Coamo Abajo, que está a la desembocadura del rÃo de su nombre, es célebre en la Isla por su fuente de aguas minerales, cuya temperatura se eleva hasta 28 ojo del termómetro de Farenheit y de las que se desprende un olor sulforoso que se disipa al instante. Bebidas estas aguas en gran cantidad, sirven contra la supresión del menstruo, las dificultades de la orina y las obstrucciones del bajo vientre. Si el local permitiese el establecimiento de una casa de baños, podrÃan emplearse estas aguas para la curación para las parálisis recientes, los reumatismos y todas las enfermedades producidas por la condensación de la linfa y hasta para debilidades del sistema nervioso”.
En el calce de la página el traductor del libro publicado por primera vez en el 1863, Don Julio L. de Vizcarrondo, escribió:
“Coamo Abajo se declaró pueblo en el 1841 (año en el cual el gobernador autorizó la fundación del pueblo) con el nombre de Santa Isabel de Coamo. Su población es de 2,145 almas (1863). Las fuentes de aguas minerales a que se refiere el autor se han utilizado para el establecimiento de una casa de baños de efectos tan maravillosos que constantemente acuden allà enfermos de dentro y fuera de la isla a recuperar su salud. Su actual dueño, D. José Usera acaba de mostrarlo de una manera tal que lo pone a la altura de los mejores de su clase” .
En el legajo 65, que existe en el Archivo General de Puerto Rico, el agrimensor titulado Don Francisco Descartes, describe los lÃmites del nuevo pueblo de Santa Isabel. La descripción fue firmada el 24 de diciembre de 1841.
Dice este documento:
“Se midieron treinta y dos cuerdas con cincuenta y cuatro y tres cuartas varas al chorro del propio baño caliente: de aquÃ, lÃnea recta al oeste”.
Donan los terrenos para establecer el centro del pueblo
Al poco tiempo los vecinos seleccionados son invitados para que señalaran el sitio donde se harÃa el pueblo y donde se construirÃa la plaza y otras edificaciones. Después de meditar sobre el asunto decidieron la ubicación para construir la plaza y otros edificios. Por una casualidad los terrenos escogidos para establecer el centro del pueblo pertenecÃan al alcalde de la Villa de Coamo, Don José de Zayas. Al comunicarse con el alcalde de la Villa, éste accedió a cederles gratuitamente las diez y seis cuerdas de terreno para fundar el pueblo de Coamo Abajo. Más tarde el agrimensor titulado Francisco Descartes terminó el plano original del pueblo de Coamo Abajo.
Planos y presupuesto de construcción
Para acelerar los planes de construcción propusieron a dos habitantes del barrio para llevar a cabo las construcciones, los maestros carpinteros: Manuel Purnier y José MarÃa Roman, quienes también aceptaron a ceder su trabajo voluntariamente. Faltaba, entre otras cosas, cinco personas que firmaran una hipoteca con el gobierno, poniendo para ello sus fincas y que no bajara el montante de nueve mil quinientos treinta y cuatro pesos y dos reales. Además faltaba la formación de planos y presupuesto para las edificaciones.
Para el 23 de diciembre del mismo año, los maestros carpinteros tenÃan preparados los planos y el presupuesto. Al otro dÃa Don Francisco Descartes entregó los planos del pueblo.
Los encargados de estas construcciones fueron dos personas, que aunque no sabÃan escribir, sabÃan lo que era construir: Don Manuel Furnier que habÃa nacido en Santo Domingo y José MarÃa Román, natural de esta isla.
Ellos prepararon el siguiente presupuesto.
Iglesia …………………………………. 4,413.6
Casa del Ayuntamiento ……………….. 1,883.4
La Casa del Rey ………………………. 1,800.2
Casa del cura ………………………….. 1,063.7
CarnicerÃa ……………………………… 461.2
Total …………………………………. 9,534.5
Hipotecan sus propiedades
Por fin, el momento llegó y el 15 de enero de 1842 se reúne al pueblo para entregarle las escrituras como fianza para establecer e1 nuevo pueblo. Don Manuel Bernal y Don Vicente Colón, fueron los vecinos que prestaron la fianza hipotecando sus propiedades con el gobierno para que se fundara Santa Isabel.
Nombramiento del primer alcalde
El cuatro de febrero de 1842 Don Andrés Corsino, alcalde de Juana DÃaz, escribe al Gobernador sugiriéndole candidatos para Capitán Poblador. En primer lugar José MarÃa Colón, segundo Francisco FamanÃa, tercero Juan José Cabrera. Recomendaba en especial a José MarÃa Colón que habÃa sido alcalde, SÃndico y demás empleos públicos en Cayey, en la Villa de Coamo y en Aibonito, y que era un hombre de confianza.
El nueve de marzo de 1842, el Gobernador nombra a José MarÃa Colón, Capitán Poblador del nuevo pueblo. Para el mes de julio está en plena acción el nuevo Capitán Poblador. El 6 de agosto de 1842 Don José MarÃa Colón pide permiso para hacer el reparto entre los vecinos.
Los dueños de terrenos
El 7 de junio de 1842 se hicieron las mensuras que ordenaba el gobierno indicando los terratenientes que existÃan en Santa Isabel.
Estos eran:
Pedro Juan Capó, Francisco Gil Capó, Francisco FamanÃa, Santiago DelpÃn, AgustÃn Colón, Juan José Mateo, Vicente Colón, Ramón de Santiago, Pedro Pablo Arizmendi, Ventura RodrÃguez, José Colón Padres, Francisco Fabián Colón y Pedro Obregón. (Legajo 64)
Es interesante observar que la familia MallorquÃn de apellido Alomar que una década después manejaban exitosamente la hacienda Santa Isabel en el 1841, ni Antonio Vélez que también tuvo terrenos en el pueblo no aparecieron en esta lista como terratenientes del nuevo pueblo.
Instalan Junta Pobladora y eligen el Secretario
El cinco de Octubre de mil ochocientos cuarenta y dos se realizó la ceremonia de toma de juramento de la Junta de vecinos.
Asistieron el señor Capitán Poblador, presidente de la Junta y primer alcalde Don José MarÃa Colón; el señor Sargento Mayor de las Milicias Urbanas, Don Vicente Colón y Pacheco; el SÃndico Procurador del Común, Don José Plácido Ramón Colón; y los Vocales: Don Juan José Cabrera, Don Gaspar Alomar y Don Francisco FamanÃa.
Los nuevos lÃderes del pueblo realizaron el juramento de estilo prometiendo ser fiel y constante a la Reina Doña Isabel Segunda, obediente a su Gobierno y leyes, y “mirar con el mayor odio” a cuantos puedan entorpecer el respeto que se debe a su Real persona y Autoridades subalternas, como cumplimentar los preceptos de la Santa Religión oficial (Católica).
Concluido este acto ocuparon cada uno el asiento que les correspondÃa quedando asà constituida la Junta de este pueblo. Inmediatamente el Sr. Capitán Poblador, Don José MarÃa Colón, tomó la palabra y les dijo a todos los presentes que creÃa importante el nombramiento de un individuo que desempeñe las funciones de Secretario de la Junta para que los acuerdos tengan aquella solidez que exigÃan las disposiciones superiores. Indicó que este puesto debe ser ocupado por una persona con los conocimientos necesarios y que podÃa ser un empleado asalario o bien, interinamente, uno de los miembros de la Junta.
Se propuso recomendar al Gobernador un arbitrio para sufragar el salario de este puesto. Después de escuchar las razones vertidas por el Sr. Capitán Poblador, tanto el Caballero SÃndico del Común como los demás Concejales, reconocieron la legalidad de este fundamento y acordaron proceder al nombramiento por votación de un Secretario interino entre los Concejales de esta Junta resultando electo Don Juan José Cabrera.
Cabrera reconoció que habÃa transcurrido un corto tiempo desde la instalación de este pueblo y que se hacÃa indispensable asegurar el salario que debe asignársele a este puesto, por medio de un arbitrio que se proponga al Gobernador lo cual todavÃa estaba en planes. Por eso se prestó gustosamente a asumir la posición gratuitamente.


Saludos:
Realmente Santa Isabel tiene cielos alegres.
Realmente me siento muy honrado que mis antecesores tengan que ver con la Historia y desarrollo de mi bello pueblo de Santa Isabel.
Aunque lejos hoy estoy de mi Pueblo Santa Isabel, muy orgullosa me siento de él y más orgullosa me siento de esta persona el como el señor Melvin Rivera q. siempre tiene en su agenda escribir los datos historicos de nuestro pueblo.
Mis bendiciones para el señor Melvin Rivera
As a Salinensa who spend most of my early years in Santa Isabel, I feel so honor to be able to read the writings in your blogs. I admire the history you so generously research for many of us to enjoy. Congratulations for a great site to visit. It’s certainly a home away from home. En-hora buena!
Ya era hora de que reconocieran los bellos atributos de este pueblo sureno del que tan poco se sabe, y para orgullo de todos los santaisabelinos. Buen trabajo, Sr. Melvin Rivera!
Me gustaria saber sobre al trasfondo historico de Santa Isabel
Gracias, en ofrecernos tan valiosa imformacion sobre
mi pueblo.
30 de septiembre de 2008 11:36 am
Vilma
En este sitio vas a encontrar toda la información histórica de Santa Isabel.
Siempre he vivido orgullos de ser Santa Isabelino , un humilde pueblo donde aprendi a valorar lo que es ser Puertorriqueño. Me siento sumamente orgulloso que tengamos una pagina donde todo el mundo pueda deleitarse y aprender de nuestras fundacion como pueblo y nuestras raices. Gracias al Señor Rivera Vazquez por el esmero de preparar tan importante informacion de mi pueblo.
ORGULLOSOS DE SER100% SANTA ISABELINO Y MIS HIJOS TAMBIEN DONDE LA TIERRA ES FERTIL CIELOS CLAROS GENTE BUENA Y TODOS LOS SANTA ISABELINOS PUEDEN ACESAR NUESTRA PAGUINA 100% DESDE SANTA ISABEL http://WWW.RINCONCRIOLLO.NING.COM
saludos desde santa isabel
Sr. Melvin Rivera,
Saludos. En Octubre de 1976, como estudiante de Décimo grado escuché una charla suya sobre la fundación de nuestro pueblo. Fué en el salón de la Sra. Delpín, quien lo invitó a usted para que nos hablara de nuestras raíces como pueblo. Aquella fué una hora que disfruté y que recuerdo mucho.
Sabía que había escuchado que Los Baños de Coamo pertenecieron una vez a Santa Isabel, pero no recordaba si había sido por usted o por Don Julio Molina (QEPD) en uno de sus escritos en la revista ¨El Cemí¨. Ahora que leo este artículo sobre nuestra fundación, corroboro ese dato y que me llegó de usted.
Tal vez sigan siendo nuestros, tal vez no, pero de lo que sí estoy seguro es de que sería un buen tema de conversación y de investigación. Gracias por ayudarnos a mantener nuestro orgullo Santaisabelino.
Francisco
¡Qué alegría que estés visitándonos! Ni me acordaba de esa conferencia que dicté hace 22 años.
La verdad es que todavía falta mucho que investigar.
Con Don Julio Molina publicamos mucho de la historia en la revista El Cemí en la década del setenta pero todavía sigo encontrando nuevas informaciones que aclaran cosas que no sabíamos.
Sigue visitándonos.
Excelente trabajo. Aunque yo no nací en Santa Isabel, mi padre y toda su familia nació aquí. Mi padre fue Buenaventura Rodríguez Gracia hijo de Buenaventura Rodríguez Dros y Soledad Gracia Zayas. Este ultimo fue alcalde de Santa Isabel en las decadas del 20 y 30. Su hermano, Manuel Nestor, también fue alcalde desde el 1914 al 1920. El padre de estos Manuel R. Rodríguez fue alcalde para el 1897. Por mi abuela Soledad, su padre Guillermo Gracia Vélez fué maestro rural de Felicia. El abuelo de este fué Don Antonio Vélez, apoderado de los vecinos en la fundación del pueblo y su bisabuelo, Don José María Colón el Capitán Poblador. Muchos otros antepasados fueron alcaldes, regidores, escribanos, no tan solo de Santa Isabel sino también de Coamo, Juana Diaz, Vega Alta,Manatí, Toa Baja, San Juan, etc. Esta familia aportó grandemente a la historia no tan solo de Santa Isabel sino de todo Puerto Rico.
SALUDOS Y ME ALEGRO ESTAR EN ESTAGRAN PAGIN HISTORIA DE DONDE NACI GRACIAS A USTEDES POR SATISFACER NUESTRO APETITO DE CONOSER MAS NUESTRO PUEBLO DONDE TAMBIEN NACIERON NUESTROS PADRES Y NUESTROS HIJOS LOS INVITO A QUE PASEN POR MI PAGE TAMBIEN YA QUE TENGO UN GRUPO DE HIJS DE SANTA ISABEL Y QUE MEJOR QUE USTEDES HIJOS E HISTORIADORES DE NUESTRO PUEBLO GRACIAS LOS ESPERO http://WWW.RINCONCRIOLLO.NING.COM
SALUDOS S MELVIN RIVERA DEVE5RAS NO SE QUIEN ES PERO LE PIDO PERMISO PARA PONER SU SITE EN MI PAGINA ADEMAS DE DARLO A CONOSER POR FCEBOK QUIERO QUE TODOS CONOSCAN NUESTRO PUEBLO SALUDOS ATT BUDDPR(LUIS A PEREZ COLON)
Muy buena información te felicito la usare en la escuela.
Me gustaria comunicarme con el Dr. Luis G. Rodriguez Medina, pues aparentemente somo primos. Mi Abuela materna se llamaba Sensa Rodriguez de Alomar (casada con uno de los hijos de Mr. Pedro Maria Alomar)y era hija de Buenaventura Rodriguez Dros y una senora que me parece se llamaba Julia Rodriguez.
Me gustaria saber si el Dr. Rodriguez tiene mas informacion al respecto.
Anthony.Carrion@skanska.com
Gracias
Hola a todos. Tambien soy orgulloso de ser santaisabelino. Encuentro tu pagina muy interesante y educativa. Quisiera compartir contigo y demas personas un tema que me ha eludido por decadas. Cuando era estudiante de el Colegio de Cayey en los 80′, tuve acceso a informacion sobre un cuadro donado al pueblo de Santa Isabel por la reina de Hungria (Santa Isabel de Hungria)alrededor de 1845-46. Esto fue una iniciativa por los fundadores del pueblo y costumbre de la era. Dicho cuadro fue pintado por Goya (o Velasquez). Creo que todavia existe la carta de los fundadores con la peticion oficial en los archivos nacionales (esto es si lo han preservado como Dios manda). El cuadro era mantenido en la iglesia Catolica lo cual nos lleva a una parte bochornosa de nuestra historia. Con la llegada de los americanos y su religion, muchos boricuas abandonaron a al iglesia Catolica por la nueva(s)creencia(s). Al ocurrir estas nuevas tendencias religiosas, muchas obras de arte que se encontraban en las iglesias catolicas de los pueblos desaparecio (te acuerdas porque le decian “Los Pendejos de Cidra?”). Sin tomar encuenta el valor monetario actual del supuesto cuadro donado al pueblo de Santa Isabel (20-50 millones en dolares), lo importante es poder establecer que el suceso fue real y basado en documentos que apoyen la validez legal. Quizas alguna persona tenga el tiempo para poder realizar dicha busqueda (Hungria y Espana mantienen excelentes archivos nacionales). Quedo con ustedes hasta la proxima.
Edmundo
Esta es la primera vez que conozco una información sobre este cuadro. Desde la década del 70 estoy urgando en el Archivo General Histórico de Puerto Rico. Tuve el privilegio de ser el primero en publicar la historia de de la fundación del pueblo porqué encontré estos legajos en 1973 en el archivo, pero nunca encontré nada sobre un cuadro. También publique la historia de la Iglesia Católica de Santa Isabel y nunca encontré algo similar.
Tus datos me parece interesantes. ¿De dónde los obtuviste?
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