Notas en la sección Siglo XIX
Una característica común de las tierras en Santa Isabel es que en muchas etapas pertenecieron o fueron operadas por personas que llegaron o residian en otros lugares.
En el Siglo XIX los mallorquines (Alomar, Famanía), italianos (Delpín, Canevaro) y franceses (Descartes) llegaron al pueblo con capital e impulsaron la vida económica del pueblo. Pero también muchos ponceños y coameños tenían haciendas aquí.
Cuando los vecinos del barrio Coamo Abajo solicitaron que este barrio se convirtiera en un pueblo se comprometieron a sufragar los gastos de la construcción de la Casa del Rey, alcaldía, carnicería, Iglesia Católica y la Casa del cura. Más de una década después estaban todavía sin cumplir dicha promesa.
Ante la ausencia de lo esencial en todo el país la economía del contrabando se convirtió en lo más común. El historiador español Ángel López Campos ha estudiado todos los casos de contrabando en Puerto Rico entre el 1650 y el 1700. Encontró que el contrabando era tan común que se llegó a afirmar que si aplicara la pena de muerte a los que lo practicaban no quedaría un vasallo vivo en la isla.
La necesidad espiritual fue una de las principales razones que dieron los habitantes del barrio de Coamo Abajo para solicitar la fundación del pueblo. Los residentes de las haciendas que se establecieron alrededor del puerto en el barrio Coamo Abajo en los siglos pasados tenían serias dificultades para participar de la experiencia de la fe.
