Archivo de notas para January 2008
Don Francisco Famanía fue recomendado como posible candidato a Capitán Poblador (Alcalde) de Santa Isabel en el 1842, al fundarse nuestro pueblo pero no fue electo. Sin embargo, fue seleccionado como vocal de la primera Junta de vecinos, que administró el nuevo pueblo. En el 1846 el gobernador de Puerto Rico, le pidió a los municipios que enviaran una descripción de sus respectivos pueblos. La descripción de Santa Isabel, estuvo a cargo del hacendado Don Francisco Famanía.
La primera narración escrita sobre Santa Isabel la ofreció Fray lñigo Abbad en el 1776. “siguiendo al sudoeste (de Salinas) a poco más de una legua están las haciendas de Coamo Abajo, como a una legua del nacimiento de las aguas termales (Los Baños de Coamo) en donde hay
otro pequeño puerto formado por dos isletas, que solo dan paso a embarcaciones menores y en él sale a la mar el Río de Coamo, a su frente se ve una pequeña isla llamada Cayo de Barbería; siguiendo la costa hacia el poniente por caminos llanos, se encuentra el Río Vigía, que baja de las serranías de Coamo; es de corto caudal”.
En el año 1831 Don Pedro Tomás de Córdova recorre parte de este pueblo y señala en su libro que “el nombrado Río Jueyes nace en la cuchilla”. Al mencionar el origen del otro río al cual llama “Río Escalabrado”, dice, “El Escalabrado, nace en la cuchilla firme por la parte 0. N. 0. de pueblo”.
Al hablar del Río Coamo dice que “es muy llano en su cauce y en tiempo de seca se queda sin agua en el paraje de Guamá, distante legua y media (8 kilómetros) de su desagüe”. El lugar del “Guama” es muy importante para la historia de Santa Isabel. Allí no solo terminaba el caudal del Río Coamo sino que en décadas posteriores se convirtió en objeto de disputas entre los hacendados que querían utilizar el agua que hasta allí llegaba para regar sus terrenos.
Durante los primeros años de la colonización española no era normal encontrar extranjeros en Puerto Rico. Éspaña había regulado el paso de extranjeros con leyes y disposiciones durante los tres primeros siglos de colonización. Deseaban evitar por ese medio, inmigraciones masivas de elementos ajenos a la hispanidad y a la cristiandad (el catolicismo).
